El blog de juanfratic: Investigando en Educación, en TIC, en el aprendizaje, y otras cosas de la vida. Profesor de ESO preocupado en hacerlo mucho mejor y en ser feliz. Siempre en obras: compartiendo.

INVESTIGANDO LAS TIC EN EL AULA: El Blog de JuanfraTIC

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Educación: Enseñanza-Aprendizaje

Metodologías emergentes, activas, inteligencias múltiples, aprendizaje cooperativo, etc.

Investigar, Indagar, Innovar

TIC, TAC, ABP, PBL, PLE, MOOC, EVA, ...

Afortunado de ser docente

Siempre tratando de hacerlo mucho mejor y disfrutando de mi profesión.

domingo, 30 de enero de 2011

Crear o Compartir

Un post muy corto sobre una disyunción que es más bien una conjunción.
En las TIC pueda parecer que ambos verbos, ambas acciones, están reñidas entre si. Si produces no compartes, y si compartes no creas o produces. Así qué, ¿porqué no ambos a la vez?. Parece que si compartes, transmites lo realizado, las experiencias, etc. no te queda tiempo para producir y crear de nuevas experiencias, proyectos o aventuras varias.
Pero a mi modo de ver las cosas, nada más lejos de la realidad. Podemos producir y compartir a la vez. Es más, pienso que cuando producimos algo, un recurso, una actividad, un proyecto, ya de por si la finalidad de éste es compartirlo (y tal y como ya dije en un post anterior, lo ideal es compartirlo con todos), como mínimo lo vas a compartir con tus alumnos. Y así mismo, cuando compartimos o transmitimos a los demás nuestras actividades, experiencias, comunicaciones, presentaciones, etc., estamos produciendo nuevas ideas, nuevas mentalidades, nuevas expectativas, estamos creando conocimiento, tu mismo estás aprendiendo y otra gente está aprendiendo, todos aprendemos y juntos generamos conocimiento.
Imagen modificada a partir de http://www.flickr.com/photos/radiocapsula/62171044/

Y esto venía a mi mente al reflexionar respecto a que no podía estar trasteando una nueva herramienta si estaba escribiendo un post, o un comentario a un post de un colega. Si te dedicas a dar una charla, o una simple conversación con un amigo, durante ese tiempo da la impresión de que no estás creando nada nuevo, de que no vas a poder estar generando recursos, actividades para tus alumnos. Y me preguntaba ¿a qué tengo que dar preferencia?. La respuesta la he encontrado rápidamente: a lo que más me apetezca en ese momento, al fin y al cabo, insisto, compartir y crear no están reñidos, no son lo mismo, pero se complementan y se necesitan el uno del otro. Cuando haces uno, haces también el otro. Así pues, Producir y Compartir.

Tuiter@s piroper@s

Ponga Twitter en su vida, será más feliz.
Si tenéis una cuenta en twitter y trasteáis en ella de vez en cuando, seguro que habéis experimentado la misma sensación que yo. En Twitter no hay lugar para las malas palabras, para el odio y el rencor. En Twitter hay buen rollito, hay muchos piropos, halagos, y mucho amor.

El otro día, escuchando a una psicóloga, ésta decía que la felicidad requería de nosotros una serie de actividades, actividades que desgloso en apartados y veréis como twitter nos viene al pelo:
Actividades de interacción social: estar con personas alegres, interesadas por lo que uno dice, con amigos, tener conversaciones francas, expresar amor, ayudar a alguien, etc.
Personas alegres en mi TL hay un montón, con excelente sentido del humor. También tengo un montón de seguidores interesados en lo que digo o incluso en lo que no digo (cuando pasan un par de días en los que no aparezco, siempre hay alguien que te manda un DM o una mención preguntando que es de tu vida). Cuento con muy buenos amigos entre mis seguidores de twitter. Puedo mantener conversaciones con 140 caracteres muy francas y profundas. Y de ayudar a alguien, ni te cuento, casi en ello se fundamenta la filosofía de twitter, ayudar en lo que puedas, desde el primer momento en que te enrolas en esto (desde movidas como la de #todostuvimosuncomienzo, a RT please para que si tu no puedes ayudar igual si alguien de tu TL, pidiendo consejo y acto seguido te contestan a docenas, etc.).
Actividades incompatibles con la depresión: reír, relajarse, pensar algo bueno del futuro o del pasado, concentrarse en lo positivo, disfrutar de un buen espectáculo, etc.
Si quieres reír y tu TL no es gracioso, solo tienes que seguir el hastag #humor o cualquier tema de actualidad en su versión Facts (chistes virales surgidos en twitter tras las declaraciones desafortunadas de algún famoso, ejemplos: #Rubalcabafacts , #sindefacts , #Aguirrefacts , #DavidBisbalfacts, #Chavesfacts, #belenestebanfacts, #alejandrosanzfacts, #chucknorrisfacts, etc.). Para relajarse, nada mejor que seguir a gente que te proporciona una buena selección de música, a través de enlaces a blip.fm, un poco de filosofía o incluso de #twittpoesia. Hay mucha gente que también se concentra en lo positivo de lo que le llega a su TL y lo retuitea, lo comenta, lo elogia y valora (#recomiendo) o simplemente si nace de él mismo, lo titea. Y también se puede disfrutar de un buen espectáculo, gente que tuitea el espectáculo que está viendo, o que te enlaza con vídeos de fabulosos espectáculos visuales y sonoros, etc.

Actividades de auto eficacia: planificar, organizar y realizar algo al estilo propio, aprender a hacer algo nuevo, ser reforzado por lo bien hecho, etc.
Twitter nos ayuda a planificar, a organizar y a realizar un sinfín de proyectos siguiendo nuestro propio estilo o incluso mejor, en proyectos colaborativos, donde cada uno aporta sus cualidades, comparte sus conocimientos con los demás. A través de twitter también aprendemos a realizar un montón de cosas nuevas, a manejar nuevos programas, herramientas y recursos. Y que decir de cómo nos vemos reforzados cuando realizamos algo mínimamente bien hecho, son cientos de tuits con menciones a tu trabajo, con piropos y halagos, con refuerzos positivos a tu trabajo bien hecho.
Manejarse con asertividad, con habilidades de comunicación y habilidades sociales: aumento de la autoestima, cambio de pensamiento negativo, tu opinión, tus tuits cuentan, son escuchados y valorados, etc.
Cuando comprobamos que la gente nos sigue, que retuitea nuestros tuits, que comenta nuestros posts, que contesta a nuestros tuits, etc, nuestra autoestima se crece. Si nos desahogamos en twitter con nuestros problemas, siempre hay un tuit amigo que te escucha, te comprende y te aconseja. Y digas lo que digas, siempre hay gente amiga a la que le importas, que te escucha y te valora.

Básicamente, en todas las actividades comentadas, Twitter encaja a la perfección. Conclusión: Twitter nos hace más felices.
Un amigo que no está en twitter me comentaba no hace mucho que en Twitter estamos siempre halagándonos, piropeándonos. Yo de broma le digo que es que no tenemos abuela que nos lo diga. Pero, realmente pienso, y ¿porqué no?. Porqué no podemos piropear el trabajo de otros bien hecho, porqué no podemos decirnos lo buenos y lo capaces que somos. A nadie le amarga un dulce, pero además, es verdad, somos buenos y no está mal que nos lo reconozcamos. Y bien, si alguien no lo cree así o le nacen malos sentimientos, no está obligado a tuitearlo, a halagarlo o piropearlo. No más cumpli-mientos falsos, que no nacen de lo que realmente sentimos. Como nadie te obliga a tuitearlo, si lo tuiteas es porqué realmente lo sientes, y además con ello eres y haces más feliz a la gente.

P.D.1: Como siempre que hago referencia a personas me suelo dejar a alguien, esta vez no he nombrado a nadie y así tod@s somos felices, pero sabed que estoy pensando en tod@s y cada un@ de vosotr@s.)
P.D.2: El autor de este post confirma que no ha recibido ninguna compensación económica ni de ningún otro tipo por parte de twitter ante la publicidad y promoción que de éste se hace en el post.

domingo, 23 de enero de 2011

Who am I? I am juanfratic. De mi identidad digital a mi PLE (1ª parte).

Parece que se va a convertir en costumbre esto de recurrir a una frase de alguna película o de una canción para títular mis posts, y es que como muchos sabeis, la música y el cine (por ello la música de cine, ni te cuento), forman una parte muy importante de mi vida.
Who am I? I am … forma parte de la canción del musical Los Miserables, Who am I?. Es éste para mi, el mejor musical habido y por haber en la historia, y ese "I am" termina con el nombre del protagonista, I am Jean Valjean, a modo de reinvindicación de identidad. El protagonista no es un número, 24601, sino es una persona de nombre Jean Valjean. Pues de esto trata mi post de hoy, de mi identidad, de ¿quién soy yo?,  Yo soy juanfratic.
He sido y sigo siendo en alguno de los casos: juanfra2, jfalvarez, jfalhe y otras muchas cosas, aunque con tendencia a desaparecer. Pero, y tampoco hace mucho, amigos y circunstancias me hicieron caer en la cuenta de que con diversas identidades desperdigadas no iba a ninguna parte. 

Así que lo primero que hice fue pensar en una nueva identidad para hacerla propia y única (aunque luego veremos que me desdoblo tal Jekyll y Hide, pero sin violencia, en otra identidad dedicada a a mi trabajo con mis alumnos). Se trataba pues de que con ella se me identificase en este mundo digital y también porqué no en lo terrenal, aunque en éste último ya tengo un nombre y apellidos que me dieron mis padres. Una identidad donde allí donde fuese o aquello que utilizase, compartiese, o comentase, fuese yo. No me valía ninguna de las anteriores que he mencionado, pues para unos recursos u otros ya habían sido pilladas por otros que no son yo o no cumplian con una serie de premisas que me establecí. Premisas que ahora os comento.
Tenía que ser:
·         Un nombre fácil, fácil de recordar y fácil de identificar.
·         No estar en uso en recursos, herramientas, direcciones, etc.
·         Corto, pues en algunos recursos y herramientas prima la concisión.
·         Qué no crease confusión.
·         Qué me sintiese cómodo con él.
·         Qué sirviese para decir algo de mi, algo identificativo, algo que forme parte de mi.
·         Y al que se le pudiese asociar una imagen, una imagen de mi.
Nombres fáciles hay muchos, y pensando en mi nombre real, Juan Francisco Álvarez se me ocurrian unos cuantos. Surgió: juanfranet , por el tema de internet y el uso que de él iba a realizar por la red, además decía algo identificativo de mi, de mi trabajo. Pero quedó descartado porqué no solo de internet vive el profeTIC. Este profeTIC surgió a continuación, pero no lo encontré muy personal ni tampoco me sentia cómodo con él, parecía que hablase de mi como un profeta (profetico). Y por último surgió otro más: juanfracienTIfiC pero además de largo, perdía toda su gracia si no se podian diferenciar las minúsculas de las mayúsculas. Sin embargo ésta última propuesta sirvió para encontrar el que a la postre fue, es y será mi identidad digital: juanfratic . Se trata de un nombre fácil de recordar, me identifica por mi nombre: Juanfra y porqué incluye algo que forma parte de mi, las TIC. Me siento cómodo con él, no estaba en uso en ningún sitio, recurso, herramienta, etc.  y le podía asociar una imagen que me identificase. Aún así, pecaba y peca de dos cosas, por un lado no es muy corto que digamos y por otro puede crear y está creando algo de confusión: hay gente que piensa en mi nombre y como este puede ser Juanfra, Juanfran, Juan Fran, etc., y el más popular de entre ellos es Juanfran (por el jugador de fútbol que me copió el nombre, jeje) lo primero que les nace es: juanfrantic , con n, cuando el nombre escogido no lleva. Bueno, son cosillas sin demasiada importancia que las sobrellevo, o mejor, que mi identidad sobrelleva bastante bien.
Si alguién se está preguntando como conseguí averiguar sobre el uso o no uso del nombre escogido, que no piense que me dediqué a ir sitio por sitio, todavía estaría visitando a estas alturas. Es mucho más fácil, hay ciertos sitios web que te ayudan en tan árdua tarea, a mi me los enseñó mi amigo Patxi Calvo.
Os presentaré dos:
http://namechk.com/
http://knowem.com/
Una vez escogido un nombre, una identidad, vino una tarea más árdua todavía. Por un lado escoger una imagen con la que identificar esa recien nacida identidad. Pensé en utilizar cualquier foto mía, pero dado que el nombre incluia las TIC tenía que incluir a éstas por algún lado. Esa imagen o avatar podía haber sido una foto mia potachovizada, o bien una imagen creada con alguna herramienta web 2.0 para la ocasión. Y así fue como después de darles muchas vueltas opté por esta segunda opción y por la imagen que me identifica. No es una foto mía, pero me siento cómodo con ella y en mi defensa diré que hay otras personas cuyo avatar o imagen con que se identifican no son fotos suyas, hay quien tiene un reloj, otros un torito, una playa y un Sol resplandeciente, un avatar de la Wii, etc. Esta imagen, también presenta algunos inconvenientes como el nombre. Han sido ya varías las personas que tras conocerme en persona, desvirtualizarme sería la palabra para ser más exactos, me han comentado que con esa imagen es muy difícil reconocerme o bien otras que me hacen más joven de lo que soy dado que la imagen no da una idea demasiado certera de la edad que pueda tener (aunque esto no es tanto una desventaja, siempre viene bien quitarse unos años de encima). Sin embargo, como ya he dicho, es una imagen con la que me identifico y me siento cómodo.
juanfratic
Tras ello accedí a todas las herramientas y recursos en los que ya disponía de una cuenta y/o una identidad y miré de cambiarlas por mi nueva identidad. En algunos casos fue tarea sencilla, pero en otros no fue posible.
Y por último, en todos aquellos casos en los que no me fue posible cambiar mi identidad pasada por la actual y en aquellos sitios donde no estaba y quería estar o que se debían de crear para tener presencia, me dediqué a ir creando algunos de ellos.

Así, hasta hoy, donde juanfratic es la identidad de Juanfra Álvarez en la red, al menos en su rol o faceta de docente, científico, investigador, amante de la música, del cine y de la música de éste. Y digo esto, porqué tras ello me surgió la duda de si utilizar esta identidad con todo y con tod@s. La respuesta, después de darle vueltas, fue NO. He mantenido la identidad que utilizaba y sigo utilizando en mi rol de profesor de ciencias en la ESO de/con/para mis alumnos. Pero eso será el tema de otro post. Así hasta llegar a mi PLE, del cual os hablaré también en futuros posts.

Otra mentalidad es posible

Ni por asomo podía imaginarme cuando lo escribí, que mi post “No estás sol@ en el mundo….” iba a tener tanta repercusión como ha tenido. A fecha de este nuevo post, han sido más de 1400 visitas en no llega a una semana de existencia, 29 comentarios, y pasar de 6 seguidores a 20. Ya aluciné con el post de la #novadorsom (600 visitas, 12 comentarios, y pasar de 0 a 6 seguidores), pero éste me ha superado.
He querido dar las gracias a tod@s y cada un@ que lo ha leído, comentado, tuiteado, retuiteado, etc., de forma personal y directa, pero seguro que me he dejado a alguien como así ocurrió cuando listé en ese mismo post las personas y recursos a los que estoy agradecido por tal cambio y proceso. A tod@s, muchas gracias.

La fuente de esta imagen está en Xàtiva, es la "Fuente de los 25 caños". Se me quedan cortos los 25 caños de los que bebo yo. Yo aprendo de tod@s vosotr@s. Muchas gracias.

Han sido muchas palabras bonitas, muchos mensajes de apoyo y mucha la satisfacción que en mi ha creado. Millones de gracias. Iba a comentar cada uno de los comentarios, pero he preferido abordarlo con un nuevo post. Y si bien mi post de “No estás sol@...” no estaba pensado para la interacción, o al menos no tanta como la que ha tenido, éste nuevo que aquí empieza si que busca de vosotr@s vuestros comentarios, opiniones, y crear un poco de debate y reflexión. Aunque suficiente es que desees una cosa para que ahora no se produzca. No, es broma!.
Igual soy demasiado sentimental, igual escribo demasiado desde el corazón, igual me dejo llevar demasiado por lo personal o igual reflexiono y confieso cosas en este blog que no se deben contar o compartir por ser algo más bien propio o íntimo.
Veréis, ha habido una abrumadora reacción positiva hacia mi reflexión del pasado domingo, pero también han aparecido un par de personas, cuya voz discordante o con el papel de abogados del diablo, que me han hecho pensar. Posiblemente haya más gente y ho ha querido o no se han atrevido a contarlo.
Dichas personas, se que me quieren bien, eso no lo pongo en duda, son buen@s amig@s, pero para poneros en antecedentes también os diré que no están muy puestas en el uso de las TIC ni frecuentan la lectura de blogs, el uso de twitter o de otros recursos y medios tecnológicos, y por tanto desconocen este mundillo en el que nos movemos. Aunque también imagino que hay otras que si usan las TIC, pero siguen con sus reparos.
Pues bien, dichas personas por separado me han venido a decir cosas como estas que aquí os transmito para que podamos debatir, rebatir y razonar:
-      ¿Compartir? ¿Te lo has pensado bien? Hay mucha gente por ahí que va a aprovecharse de ello y de ti.
-      ¿Cómo te has atrevido a realizar tal declaración? Se trata de cosas muy personales que no deberías de ir diciendo por ahí y menos a gente que no te conoce. Si en otro sitio, de forma presencial, no te atreves a decirlo, ¿cómo osas en Internet confesarlo si el daño que te pueden hacer en un sitio te lo pueden hacer en éste también?
-      Mucha gente a la que nunca le hubieses confesado eso te puede leer dado que lo has hecho público en internet y también está accesible a ell@s ahora.
-      ¿Qué buscas compartiendo este tipo de reflexiones?
-     
Y así otras tantas frases que siguen en la misma línea.

Este blog lo inicié con la intención de comunicar y compartir todo aquello que me inquieta, me apasiona y me lleva a la investigación de las TIC en el aula. Un blog que  tuviese sentido de ser, es decir, en el que pudiese expresar mi particular punto de vista y mis opiniones (luego ha resultado ser demasiado sentimental y personal, pero eso es otro cantar). Y no era mi intención traer aquí temas que rallan en lo psicológico, en el comportamiento humano, la autoestima, la empatía, etc. Pero haré esta única (así lo espero) excepción. Al fin y al cabo, en este post hago como Jordi Adell, ante un tema que me irrita, me desahogo escribiéndolo en el blog.

Bueno, volviendo al tema, tengo que decir que he rebatido todas estas argumentaciones anteriores con un mensaje sólido y que también me salía de dentro, es decir, es lo que sentía en ese momento y lo que sigo sintiendo, y no creo equivocarme.
Ya di pistas de esta forma de pensar y ser en mi artículo para el bazar de los locos, pienso y creo firmemente en la necesidad de compartir: conocimientos, aprendizaje, y también porqué no, sentimientos. Éstos nos hacen más humanos, más personas. Puede parecer que demuestras a los demás con esta actitud que eres débil o incluso que no tienes personalidad, pero todo lo más lejos de la realidad. Como alguno de vosotros habéis manifestado en vuestros comentarios y tweets, esto demuestra una mayor valentía. Una de las grandes virtudes de internet es la oportunidad que nos da para manifestarnos, darnos a conocer, sociabilizarnos y hacernos más personas venciendo muchas barreras y reparos. Mi timidez y mi forma de ser me impiden, salvo que conozca bien a las personas a las que me dirijo, que me manifieste de la misma manera en lo presencial que en internet. Hay quien dice que Internet, las redes sociales, etc., nos impersonalizan, nos hacen más huraños, peores personas, hacen que cada vez la gente se junte menos, crea tener amistades donde no las hay, crea conocer a las personas muy bien cuando realmente no las conoce, se llene con las felicitaciones a su cumpleaños de gente que no ha visto en su vida, etc.… Yo no puedo estar más en desacuerdo. Llamadme iluso, bondadoso o ingenuo, pero estoy convencido que algo como Twitter, por poner sólo un ejemplo, nos ayuda a ser más y mejores personas, a ser más sociables, a conocernos más y mejor, y también a juntarnos y reunirnos mucho más de lo que ya lo hacemos (ahí quedan las numerosas quedadas a nivel de España, regionales o locales). Y en twitter podrás encontrar de todo, gente con la que te sientes cómodo, gente con la que no, pero ahí está lo que lo hace grande, nadie te obliga a seguir a quien no te cae bien como nadie te obliga ir a tomarte una cerveza con el peor de tus enemigos. Y alguién podrá decirme: Sí, tu no sigues a quien no quieres, pero ese alguien puede seguirte. Bien, ¿y qué?. A mi no me afecta, si es eso lo que quiere la otra persona, si le hace bien, por mi estupendo. Ayer mismo, un conductor con su coche me adelantó de forma imprudente de tal forma que casi se estampa contra el mio en pleno centro de la ciudad. Este conductor iba sorteando los dos carriles que tiene la calle con el fin de ir más rápido. Mi reacción inmediata fue pitarle pero solo lo hice con la intención de percibirle de que me iba o podía dar un golpe. Las circunstancias hicieron que éste conductor se quedase atrapado en el carril en que se quedó y que yo lo adelantase al ir por el otro carril con más soltura. Pues bien, cuando pasé por su lado dirigí la mirada hacia él y me encontré con que vocalizó “toma” y a la vez me hizo el gesto del dedito (“que te jodan”). Mi reacción no pudo ser más natural, le sonreí y me alejé sin darle mayor importancia, sin pensar en ello, sin irritarme ni darle más vueltas, no era mi problema. De hecho, no había pensado más en ello hasta la hora de escribir esto, que creo que puede ilustrar bien lo que os estoy contando.
No tengo, ni tenía ni espero tener afán de protagonismo, no se me suben las cosas a la cabeza y vivo tocando suelo siempre, no me gustan las alturas pues tengo algo de vértigo, prefiero ser un hombre gris que un gris hombre. Sigo pensando que yo soy yo y mis circunstancias, como decía José Ortega y Gasset. Creo en las personas, y claro que hay buenas y malas personas, pero no por estas últimas yo voy a dejar de ser como soy.
Y vale, sí, nadie me obliga a escribir posts, a comunicar cosas, a confesar todo esto, pero si me apetece, ¿porqué vas a negármelo?. Repito, insisto, me hace feliz, soy más feliz que no haciéndolo, comparto, otra gente también comparte, aprendo y otra gente aprende, todos aprendemos y también conseguimos sentirnos mejor, mejores, más humanos, más personas. Aquí no hay nadie mejor ni peor, ni más sabio ni menos, todos somos diferentes y a la vez iguales, todos tenemos nuestras cosas pero es ahí donde reside el éxito, en la variedad, en la interculturalidad. Tal vez (en mi caso, seguro!, estoy convencido) sea todo esto, a quien repito se le ha tildado de todo lo contrario, quien logré hacernos más y mejores personas. Pero para ello tenemos que vencer los miedos, los tabús, los reparos y soltarnos la melena, cambiar el chip, ser creativos, innovar y así seremos más felices.
Termino insistiendo en algo que ya he dicho, no es mi intención filosofar, ni tampoco era mi intención en que esto fuese un post de autoayuda o de terapia en grupo, pero me apetecía expresar como me siento, que es lo que siento y compartirlo con tod@s vosotr@s. Porqué si “otra escuela es posible” (completamente de acuerdo, Jaume), para mi también “otra mentalidad es posible”.
Gracias.

domingo, 16 de enero de 2011

Moodle eficaz en el aula - Trabajo colaborativo


De cómo el trabajo colaborativo (sin comerlo ni beberlo) llevó a hacer las presentaciones aún más eficaces.
Hace ya algún tiempo que vengo usando Moodle en el aula y el curso pasado llegó un momento en que la situación era insostenible. El Moodle que estaba haciendo servir, salvo pequeños cambios, era el mismo que hacía servir en 2006. Los alumnos habían pasado a aborrecer Moodle. Cuando les decías de ir al aula de informática en vez de alegrarse, te preguntaban si no nos podíamos quedar en clase normal, que lo preferían. O bien, íbamos al aula de informática, realizaban las actividades planteadas en el Moodle e invertían el tiempo que les sobraba en acceder a otras webs o a diferentes redes sociales. Así que, llegados a este punto, me planteé que esto debía cambiar. Investigué, leí, puse en práctica diversas estrategias y finalmente el resultado fue distinto, conseguí hacer de Moodle algo más eficaz, algo que favoreciese el aprendizaje de mis alumnos. Fruto de esta investigación surgió una comunicación en Edutec 2010, en Bilbao y que después he llevado al IV Congreso de Lliurex 2010 en Valencia y a las IX Jornadas de Innovación Educativa d’Elx.

La presentación que utilicé en Bilbao cambió  respecto a la de Valencia, y volvió a cambiar para Elx. Y desde que cambié el chip con el tema de las presentaciones, siempre me he dicho que éstas no tienen mucho sentido si se las saca del contexto. Es decir, si uno ve estas presentaciones, le va a costar un rato, hacerse una idea de lo que se está contando. Es como la música de cine, las buenas bandas sonoras son aquellas que además de contar con una calidad musical excelente, no funcionan cuando las sacas de las imágenes a las que acompañan. Quisiera que se me entendiera bien: Sí son válidas cuando escuchas la música y ésta te evoca o te trae a la mente las imágenes de la película a la cual pertenece, pero si esto no ocurre, bien porqué no se ha visto la película o porque no sugiere ni una sola imagen de ésta, es una música sin más, que podrá gustar más o menos, pero que el propósito para el que fue escrita no lo cumple. Lo mismo con las presentaciones. Si uno ve alguna de mis últimas presentaciones en slideshare sin haber estado de forma presencial allí donde las presenté, posiblemente con poca cosa o nada se quedará. Se perderá todos los matices que con la palabra y/o los gestos les di en su momento, con lo que realmente transmiten, con lo que quise decir, es decir, perderán todo el sentido y la función para las que estuvieron hechas. Subirlas a Slideshare, en estos casos, tiene mayor sentido si se piensa en la gente que asistió y quiere recordarla o recoger de ellas datos o matices que en su momento no recogió. También tiene sentido el hecho de compartirlas con el resto de la gente, el de sugerir a otros ideas para sus trabajos, investigaciones, presentaciones, etc.
Pero, ¿podemos hacer que la presencia de estas presentaciones en Internet sea más eficaz?. Hay diversas soluciones. Está claro que como el vivirlas presencialmente no hay nada, pero se puede intentar.

Así, una posible solución sería realizar grabaciones en vídeo donde presentaciones y presentador cohabitasen, aunque en esto también se pierden matices o las restricciones del montaje impiden que se complementen perfectamente (se graba al ponente pero no la presentación, se graba la presentación y al ponente solo se le oye, ves y oyes en la pantalla el vídeo con el ponente y tienes disponible la presentación en alguna parte del resto de la pantalla pero tienes tu que ir pasando las diapositivas, etc.).
Otra posible solución, tampoco válida del todo, es la que aquí os ofrezco en mi intervención en el IV Congreso de Lliurex 2010 de Valencia, en la que mi buen amigo Daniel Turienzo ha tenido a bien acoplar en formato vídeo mi presentación al audio que grabó mi otro buen amigo Alfons Rovira. Así, sin comerlo ni beberlo, entre los tres hemos dado un ejemplo de trabajo colaborativo entre docentes. A ambos, Dani y Alfons, muchísimas gracias. Y a todos vosotros también por sufrirlo. Espero que os guste. Por cierto, mi intervención está en valenciano y no hemos puesto subtítulos en castellano, pero todo se andará.

No estás sol@ en el mundo, tu mundo tiene a alguien, tiene a muchos/as.


Este título que parece sacado de una canción del musical “Mar i cel” de Dagoll Dagom recoge una declaración y una reflexión que comienza así:

Yo confieso:
Soy de los que hasta hace muy poco realizaba cosas en el aula solo, sin compañeros/as del centro que se quisiesen implicar en proyectos en los que me embarcaba y por tanto con una carga de trabajo inmensa y poco agradecida más allá de la que los alumnos me correspondían. También era de los que no compartía, de los que lo que hacía me lo guardaba y o bien lo reutilizaba o bien se olvidaba en un cajón para su olvido.
Tampoco lo difundía o comunicaba. No lo presentaba ni en cursos, jornadas o congresos a otros compañeros. No decía lo que hacía.
Seguía y sigo muchos blogs, el trabajo de muchos compañer@s pero siempre desde la distancia, sin aportar nada, como un simple “looker”, sin realizar comentarios a sus posts.
Siempre se ha dicho que entre el profesorado tenemos mucho recelo de nuestro trabajo, que no nos gusta compartir, que hablamos mucho de trabajar en equipo pero que realmente no sabemos eso que es, etc. En una palabra, que somos muy nuestros.
Y no será por no haber oído o recibido en cursos y demás tretas formativas eso de compartir, de trabajar en equipo, etc.
Llegó un día en que me animé. Me dije: Hasta aquí hemos llegado!, Voy a cambiar. Porqué los docentes hacemos muchas cosas, y muchas buenas, pero no las compartimos, no las comunicamos, nos las quedamos para nosotros solos.
Foto de Britta Bolhinger: http://www.flickr.com/photos/britbohlinger/4223755982/
Pasé a comunicar lo que hacía, a presentar ponencias en cursos y congresos (venciendo mi timidez, que no es poca), a realizar comentarios en los blogs de otros, aportando lo que modestamente podía, a compartir mis trabajos, mis proyectos, a trabajar con otros/as, a ayudar a otros/as, incluso a publicitarme, pero en definitiva, a poner mi granito de arena para hacer posible una educación mejor (@merce_g), donde otra escuela es posible (@olmillos) y donde no estás solo, porque mi claustro es el mundo (@jordi_a).
Tengo que reconocer que he tenido grandes maestros, consejeros y recursos que me han ayudado. Pero también reconozco que he sido muy mal alumno. Ya lo dice el refrán: “En casa de herrero, cuchillo de palo” o “No hay peor enfermo que el médico”, que aquí cambiaría por “No hay peor alumno que el profesor o maestro”. Por ello tengo que confesar que me he dado cuenta muy tarde, aunque ya que estamos con refranes, también hay otro que dice que: “Nunca es tarde si la dicha es buena”.
Seguro que me dejaré muchos, pero es preciso nombrar unos cuantos de estos maestros y consejeros, quienes algunos con palabras y otros con un simple, han conseguido hacer en mi lo que hoy por hoy soy. Ahí van: Mercè Gisbert, Jordi Adell, Linda Castañeda, Francesc Llorens, Jaume Olmos, Aida Ivars, Abraham Alonso, José Joaquín Penalva, Salva Barrientos, Manuel Monsonís, Patxi Calvo, Josu Garro, Anna Sorolla, Ana Ovando, Alejandro Sarbach, Juan Bueno, Isabel Ruiz, Gemma Tur, Isabel Ferrer, Aníbal de la Torre, Jordi Vivancos, Domingo Méndez, Lola Urbano, Julio Cabero, Jordi (@xarxatic), Samuel Soriano, Mª Carmen Devesa, Daniel Turienzo, Alfons Rovira y tantos otros/as. Otros no unipersonales sino colectivos como la URV, Novadors, CEFIRES varios, Internet en el Aula, Potachovizados, Fòrum TIC TAC, etc. Y de los recursos tengo que reconocer que Twitter me ha ayudado mucho en este proceso de cambio, pero también no puedo olvidar a Blogger, Youtube, Slideshare, Facebook, LinkedIn, FriendFeed, Joomla, Moodle, Diigo, Flickr, y un largo etcétera.
Y como también soy de los que creen en el valor intangible de las cosas, también se lo debo a momentos y lugares muy concretos: Lorca, Baeza, Madrid, Bilbao, Valencia, Castelló, Gandía, Elx, Barcelona y me perdonareis si también incluyo mi ciudad, Xàtiva (#novadorsom).


Confieso que desde que he cambiado soy más feliz, me siento mejor con los demás y conmigo mismo. Valoro más no sólo mi trabajo, sino por encima de éste el de todos los demás.
Llamadlo proceso de cambio, de crecimiento, de formación, de aprendizaje o como se quiera. Pero que lástima no haberlo aplicado antes.
Así, si esta confesión en toda regla sirve para que más gente vea las cosas de forma diferente y actúe en consecuencia, abra los ojos y consiga ser más feliz con este tipo de prácticas más abiertas, colaborativas y participativas, bienvenida sea. Todos juntos podemos hacer cosas muy grandes.