El blog de juanfratic: Investigando en Educación, en TIC, en el aprendizaje, y otras cosas de la vida. Profesor de ESO preocupado en hacerlo mucho mejor y en ser feliz. Siempre en obras: compartiendo.

domingo, 10 de marzo de 2013

Maestro de Secundaria


No, no me he equivocado con el título de este post, no estoy hablando de maestro de primaria ni de profesor de secundaria. Tengo la gran suerte de trabajar en aquello que me gusta, la docencia. Además en un área o materia que desde siempre me ha apasionado, la química. Y para postres, la aderezo con un toque de TIC al gusto. Así que no me puedo quejar, ¿qué más quiero?. Pero sí, me voy a quejar. Debe ser que cuanto más tienes más quieres, o que es condición innata de los humanos quejarse, o que aquellos que nos exigimos hacerlo lo mejor posible, siempre creemos que hay un grado más allá del que hemos llegado. Ser profesor de un área en secundaria te limita a impartir conocimientos de esa área, o no. Y por ello yo digo: Yo quisiera ser maestro de secundaria. Es decir, envidio a l@s compañer@s, maestr@s de primaria, aquell@s que pueden trabajar prácticamente todas las áreas, realizar proyectos multidisciplinares, implicar a sus alumnos en aventuras que pueden tocar todas las ramas del conocimiento, de los valores, de los sentimientos, etc. Y por ello me revelo siempre que puedo, y mis alumnos de secundaria tienen que soportar muchas veces a este maestro de secundaria con sus excentricidades, sus salidas de materia, de aquello que se debería de esperar en una asignatura de secundaria, o no. Y sí, siempre que puedo, para “no salirme tanto de madre”, trato de implicar a compañeros bien de centro o de otros centros en proyectos multidisciplinares,  o no, con la idea de que mis alumn@s aprendan, y no tiene que ser todo física o química. Qué aprendan a aprender, conozcan estrategias,  procedimientos, etc. además de los conceptos académicos propios de las asignaturas. Por supuesto sin perder de vista los valores, materias transversales, etc. y así llegar a ser personas completas o integrales.

Hay países cuyo sistema educativo todavía está más especializado que el nuestro y por ello creo que no nos podemos quejar, o sí. Secundaria tal vez exige que esté planteada como lo está, o no. Antiguamente en este país teníamos un bachillerato generalista, con profesores que abarcaban todas o casi todas las áreas que se impartían, que no eran doce o trece como hoy en día, sino muchísimas menos. Claro, hay quien dirá que son nuevos tiempos, que la educación cambia. Y quien dirá que los maestros, o los profesores si así se prefiere, no tenemos que saber de todo, que no somos “superman”. Seguramente están en lo cierto y una variedad de profesores, con todo lo bueno y diverso que cada uno de ellos pueda aportar, enriquece el proceso de enseñanza-aprendizaje de nuestros alumnos en estas edades de secundaria, mientras que en la etapa de primaria es preferible un menor número de profesores o maestros si se quiere, para que en estas edades no se les maree y tengan una figura o modelo a seguir.

Sea como fuere, lo dejo para quien quiera debatirlo, yo sólo reflexiono este domingo acerca de mi inquietud, mi motivación y mi dedicación por formar personas completas, con saberes y conocimientos que van más allá de los propiamente académicos e incluso más allá de los propios de la asignatura que imparto. 

Trabas y dificultades siguiendo este patrón o principio vas a encontrarte. La administración, algunas familias,  e incluso algunos alumnos que no llegan a entender tus buenos propósitos y no les cabe en la cabeza que hace un profesor de Física y Química, explicándoles lenguaje cinematográfico o una determinada aplicación o herramienta web 2.0 para hacer una actividad, proyecto o trabajo. Por no hablar de compañeros que pueden llegar a ver en tu forma de trabajar el que te estés inmiscuyendo en sus asignaturas.

En el II Encuentro de Buenas Prácticas del CITA, mi amigo Daniel García me invitó, por no decir que se empeñó en que participara, a tomar parte en el proyecto #puralenyenda del que ya he hablado en este blog en una entrada anterior. Todo era buscar que relación podían tener las leyendas de Becquer con la Física y la Química y no se la encontraba. Pero me pudo más las ganas de implicarme en ello por la gran oportunidad que podía ofrecer a mis alumnos, que la posible o no relación entre materias. Así que me decidí a ilusionar y “convoyar” a la profe de lengua y literatura y juntos nos adentramos en este proyecto. Tengo que decir que me ha encantado participar en él, y que los alumnos están más encantados todavía, y mirando un poco atrás y pensando en las posibilidades que se nos han escapado, pienso en que también se podía haber implicado a otros compañeros del centro, la profe de plástica (carteles, fotos, lenguaje cinematográfico), la de geografía e historia (hay alumnos que han adaptado los textos en un contexto más reciente, pero otros en cambio han hecho videos de época), etc. Y pienso en lo bien que se lo han pasado, lo mucho que han aprendido y todo lo bueno que hemos compartido, y pienso que todo ello, no tiene precio. Ha sido un lujo.

No reniego de la Física y la Química, o de la Biología y Geología, sino que me gustaría, aunque como ya he comentado muchas veces me la tomo, tener la libertad de poder aprender junto a mis alumnos en otras materias, en otras destrezas, abarcando todo tipo de competencias, si la ocasión se presenta o nos lo proponemos, consiguiendo así acercarnos a una educación integral y completa, formando personas completas. Y todo ello puede ser con mi claustro real, con mi claustro virtual, con mis alumnos y por supuesto, con todos ellos juntos.


Reacciones:

9 comentarios:

  1. Ánimo, que hay que seguir. El proyecto de formación integral del alumnado es ambicioso pero creo que empieza por los profesores/as-maestros/as, hay que volver a aprender todos los días, colaborar, proponer, trabajar.

    ResponderEliminar
  2. Vi lo de maestro de secundaria en un tuit, y me gustó. Pero tu tienes reflejos y yo no. Por eso tu haces post y yo solo comentarios.
    Yo también soy maestro de secundaria, por eso me ha gustado siempre el primer ciclo, desde que se implantó la ESO.
    Saludos compañero.

    ResponderEliminar
  3. Esto que apuntas no tendría sentido ni siquiera comentarlo si las Competencias Básicas hubiesen tenido el lugar que merecían en la LOE y no hubiesen sido una mera excusa para multiplicar la máquina burocrática. Cuando estoy en clase no quiero pensar en contenidos de lengua sino en habilidades comunicativas que puedan ayudarles en su vida. Está claro que hay 'contenidos' inevitables porque son la puerta a destrezas de mayor calado, pero cuando los árboles no nos dejan ver el bosque, mal asunto. Yo también me he convertido en profe de música de los 60, de edición de vídeo, de historia de las olimpiadas o de técnicas de tatuaje, por poner varios ejemplos, pero detrás de todo ello hay alumnos investigando, resumiendo, redactando, corrigiendo, etc. Y en eso me gusta ser maestro :)

    ResponderEliminar
  4. Jo... Juanfra, en tus palabras, en tu propuesta, reconozco un tanto de hiperactividad como si fuera propio. Gracias por atreverte a publicar esos pensamientos que forman parte del ideario común del docente, por recordarnos quienes somos, nuestra función y alguna cosa más que, de vez en cuando, parecemos olvidar. El for"j"azo final, genial.

    Un abrazo, Amigo.

    @azulsiculo

    ResponderEliminar
  5. Muchísimas gracias Mª Cristina, Pedro, Toni y Alfredo por vuestros comentarios.

    Mª Cristina, en ESO estamos, de lunes a viernes voy al trabajo con alegría y diciéndome: ¿qué aprenderé hoy?. Todos los días aprendo cosas nuevas de mis alumnos, propongo, colaboro, participo, indago, investigo, imPLEmento, etc. y espero lo mismo de ellos, pero he de reconocer que muchas veces me superan..., me dan mucho más de lo que yo les doy.

    Pedro amigo, me conoces y sabes lo tímido que soy, además de bastante parco en palabras, así que los posts son como una liberación, un dar rienda suelta a lo que pienso, reflexiono y aprendo. Aprendo con ello y me gusta compartirlo y así aprender también de otros, como tú y tantos otros, que seguro pensáis y hacéis todo esto y mucho más y mejor. Así que son muy de agradecer tus comentarios, siempre son y serán bienvenidos.

    Toni te copio. Mi mentalidad en clase va mucho más allá de pensar en “contenidos” y sí, va más en la dirección de facilitar y favorecer habilidades y destrezas en el día a día de nuestros alumnos, que permitan formar personas completas o integrales. No te paso a enumerar la multitud de facetas por las que he pasado y paso a desempeñar diariamente en el aula, pero un día me tienes que contar eso de “profe de técnicas de tatuaje” ;-))

    Alfredo gracias por tu comentario. Lo que cuento, no sé si está en el ideario común de todo docente, pero sí al menos en el nuestro, y eso es lo que cuenta. ;-)

    ResponderEliminar
  6. A mí me gusta más la ESO que el Bachillerato. Y más el 1º y el 2º . Aún les quedan grandes dosis de creatividad e imaginación y, sobre todo, aún se sorprenden. Mantienen una curiosidad y unas ganas de experimentar que me levantan el ánimo y me ayudan a olvidar las montañas de burocracia que me esperan. Sin embargo, a veces, tanta energía me deja K.O...

    ResponderEliminar
  7. Yo también me encuentro en la misma tesitura, de hecho, el otro día comentándolo en familia dije que si volviera a estudiar una carrera, estudiaría magisterio (y se quedaron sorprendidos).

    Yo "explico algo" de informática, y la mayoría del tiempo intento que vean la utilidad de los programas/aplicaciones para su vida diraria y para el resto de asignaturas. Además, les cuento cosas extracurriculares, como por ejemplo hacer mapas mentales.

    También veo que quizás algunos compañeros se puedan sentir mal por "entrometerme" en sus asignaturas o en la tutoría, pero es lo que me nace, y es lo que creo que puedo aportar a mis alumnos.

    De momento, vamos aprenidendo todos juntos, ellos de mí y yo de ellos. Y también de gente como vosotros que publicáis tanto.

    Gracias.

    ResponderEliminar
  8. Completamente de acuerdo! Más que formar unidireccionalmente, creo que la Educación, tal y como la entendemos una gran mayoría de profesores "diferentes" a estereotipos de otra época, apunta a la enseñanza (y aprendizaje) de una percepción polivalente, un prisma educativo e informativo que hemos de abarcar. Si sólo nos miramos a nuestro ombligo (nuestra asignatura) caeremos es aislar el conocimiento del contexto en el que se produce.
    Juanfra, com sempre, d'acord amb els teus plantejaments! Amén! :D

    ResponderEliminar
  9. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar