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INVESTIGANDO LAS TIC EN EL AULA: El Blog de JuanfraTIC

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martes, 18 de octubre de 2016

Hablando de Innovación en Educación - Las 5 Ws y 1H de la Innovación Educativa

No se habla de otra cosa. Parece que sí o sí, todos tengamos que innovar, cambiar la educación. Cierto es que algo está fallando, pero tampoco hay que aventurarse a cambiar el todo por el todo, a lanzarse a la piscina sin comprobar antes si hay agua, o a hacer las cosas por qué lo mandan las modas, por qué lo hacen otros, porqué si no lo hacemos nos quedamos atrás. Un proceso de cambio, introducción de mejoras, lanzarse a innovar, supone estar dispuesto a asumir dicho reto. Y lo dicho, no todo vale, ni hay que cambiarlo todo.

montaje de elaboración propia a partir de foto1 y foto2 - CC0 Public Domain

Muchas veces para responder preguntas tan sustanciales como esta, hago uso de mis amigas las 5 W + 1 H. Y es lo que voy a hacer para tratar de contestar esta pregunta.
¿Pero?, ¿Qué entiendo yo, así de primeras, por Innovación Educativa?

When?: Cuanto antes, pero con sentido, con un plan de innovación a tres/cuatro años vista. Con unos objetivos/metas bien definidos.


Where?: ¿Dónde?. Evidentemente en el centro, pero también abiertos al mundo, a la sociedad, al barrio, a la ciudad, a las familias (buscando una mayor colaboración y presencia de las familias en todo el proceso educativo de sus hijos). Con un especial interés también en un cambio de espacios (aulas más adecuadas para las metodologías emergentes o metodologías activas, donde el alumno pasa a ser el protagonista)  y mobiliario escolar (de acorde con todo lo anterior).

What?: Qué enseñar, con qué recursos, etc. Está claro que hay un curriculum y una ley de educación que marcan el qué enseñar, pero este "qué" se puede definir, estructurar, organizar y trabajar de muchas maneras y además de incorporar nuestro propio estilo también se puede (se debe diría yo) definir/estructurar/organizar/trabajar/actualizar de una manera más eficaz y a la vez propia. Hay además que integrar recursos en este "qué", con un especial "mimo" a la Tecnología, gran "amiga" del proceso educativo en todos los sentidos de éste (motivadora, actual y futurible, facilitadora, eficaz y eficiente, etc.).

Who?: El profesorado va a necesitar un cambio, una formación y una implicación aun mayor. Y a su vez todo el proceso tiene que estar liderado o cuando menos apoyado por la dirección, por el equipo directivo del centro. Siguiendo con lo dicho anteriormente, el profesor tiene que ser capaz de dar protagonismo al alumno de su propio aprendizaje, tiene que estar al día con los contenidos que se trabajan en el aula, con las nuevas tecnologías, con las metodologías activas, con el trato e implicación con las familias, etc. y todo ello va a exigir una formación (también me gusta llamarla "formación activa") en la que se trabajen todos estos aspectos. No es necesario "casarse" con ninguna metodología o ponerle nombre a uno u otro método, simplemente hay que estar dispuesto a asumir riesgos, a lanzarse a investigar, a plantear preguntas a nuestros alumnos en vez de darles tantas respuestas. Fomentando la indagación y a todos los agentes de la comunidad educativa de los centros, profesores, familias, alumnos, personal de administración y servicios, etc. Todos aprendemos de todos.

Tablero-preguntas by geralt en pixabay - CC0 Public Domain

Why? No por qué lo hagan otros o esté de moda, debe ser por qué nos lo pida el cuerpo, por querer hacer las cosas cada día mejor, por querer dar sentido a nuestra profesión y querer hacerlo lo mejor posible. Debe ser un "por qué" contagiado y no impuesto, por qué nos lo piden nuestros alumnos. Por qué si no vienen con ganas y se van habiéndoselo pasado muy bien en el centro, es que en algo estamos fallando y por eso debemos mejorar, cambiar, ofrecerles la mejor calidad de educación posible.

y How?: pues básicamente ya casi está dicho en las anteriores líneas, pero teniendo muy presentes las metodologías activas, los nuevos roles del profesor y el alumno, las familias, el barrio, la ciudad, los espacios, los recursos y los contenidos. Si todo lo demás funciona, el "cómo" no va a representar ningún problema. Debe ser una educación contextualizada, respetuosa con todo y con todos, abierta y con espíritu crítico, dando y aportando a la sociedad, a la humanidad en general, que permita formar al ciudadano competente del presente y del futuro sin olvidar el pasado.

Tampoco hay que pretender "descubrir la rueda", sino simplemente con lo que se tiene y eso sí, "sin imposición" (pues todo cambio impuesto es traumático, contraproducente y estéril), con buena armonía, en equipo, como una gran y buena familia, y ya no estoy hablando única y exclusivamente de la que es cada uno de las comunidades educativas de un centro educativo, sino que abierta a formar redes con otros centros, con otros profesores, con otros alumnos y todos juntos cultivando el aprendizaje. 

A partir de aquí un análisis DAFO de la realidad de nuestro centro, una dinámica de Design for Change con el claustro, un sondeo entre familias y alumnado sobre ¿cómo sería su centro ideal? o ¿con que centro sueñas?, etc., nos van a acabar de dar las pistas de por donde tenemos que seguir, que tenemos que cambiar y mejorar para seguir por buen camino en esta apasionante papeleta de formar personas.

foto propia
A continuación vendrá la confección de un plan de innovación, de un equipo que coordine y gestione (y también lidere)  dicha innovación y un seguimiento y una evaluación de forma pautada y continua se hace necesaria en todo el momento del proceso.

Seguramente, no he dicho nada que no se sepa, pero son unos breves apuntes de por donde empezar. Y si todos hacemos algo por ello, está en nuestros manos cambiar y mejorar la educación de este país.

domingo, 16 de octubre de 2016

Aumentando las posibilidades de aprender con Realidad Aumentada en Secundaria - #Aumentame16

El pasado 1 de octubre tuve la gran suerte de poder asistir a las V Jornadas Espiral Aumentame Edu2016 que tuvieron lugar en la bonita ciudad de Toledo.

De las cinco ediciones que llevan celebrándose estas jornadas, he podido asistir a tres de ellas. Junto la de Toledo, también asistí a las primeras en Tarragona, allá por el 2012, y a las segundas en Valencia en 2013.

En esta ocasión, además de poder compartir momentos, charlas y aprendizajes con amigos y conocidos, he podido presentar el trabajo que con mis alumnos realizo en este campo tan apasionante y que como quedó demostrado en Toledo, no es algo que simplemente esté de moda, sino que la Realidad Aumentada y la Realidad Virtual han venido para quedarse en este fantásTICo mundo de la educación.

Comparto aquí, aunque también está en la web de Aumenta.me, la presentación que utilicé para presentar los trabajos de mis alumnos.


jueves, 31 de marzo de 2016

Aprendemos a jugar, jugamos a aprender: Gamificación en el aula


Al igual que la metodología del Aprendizaje basado en proyectos (ABP, PBL) es algo que ya tiene sus años, el uso  del juego en el aula con la intencionalidad de que se produzca un aprendizaje también se remonta a muy antiguo, mucho más que el ABP. Eso que se viene a llamar Gamificación o Ludificación y que además de estar en boca de todos, es también una de las tendencias que vaticinan varios informes, como los Horizon de los últimos años, estamos llamados a implementarla en el presente y en un futuro próximo en las aulas.


Así vamos sumando: ABP, Flipped Classroom, Robótica y Pensamiento Computacional, Trabajo Cooperativo, Inteligencias múltiples, Realidad Aumentada, Visual Thinking, Redes Sociales, Geolocalización, aprendizaje personalizado, y ahora Gamificación. El profesor Potachov lo resume muy bien con este visualtweet:


Pienso que no hay que agobiarse por querer implementar una o varias de las tendencias educativas antes mencionadas. Muchas de ellas ya las llevamos a la práctica, o bien introducirlas, es tarea bien fácil. En mis clases llevamos años jugando, aprendiendo jugando: aprendemos a jugar y jugamos a aprender. Tal vez no sea una Gamificación "de libro", pero sí introducimos los juegos en nuestras dinámicas de clase, con TIC y sin TIC.

Si entendemos Gamificación en educación como la utilización de una actividad lúdica o juego para aprender o llevar al aula la estructura, gestión y las reglas de un juego con el objetivo de proporcionar una forma motivadora, ilusionante y a la vez diferente, de aprendizaje, sí que estoy aplicándola en mis clases. 

Así pues, no hace falta crear toda una organización o planteamiento a modo de programación didáctica de aula basada en el juego. Esta propuesta es muy interesante y aunque todavía no la he llevado a cabo en ningún ejemplo, si persigo algún día conseguir cosas tan interesantes como las que realizan:
Captura de pantalla de la web de Zombiologia: http://zombiologia.com
Tampoco he puesto en marcha plataformas de gestión ludificada del aprendizaje o sistemas de tareas con puntuaciones o premios como puedes hacer con: 
Classdojo
Otra opción pasa por utilizar juegos o videojuegos lúdicos con un objetivo más amplio que pasa también por aprender de y con ellos. Así podemos aprender con juegos como:

Existen plataformas donde el aprendizaje de idiomas se convierte en un juego:
También podemos recurrir a otro tipo de juegos educativos mucho más sencillos que se suelen recoger en páginas como: Vedoque (Infantil y Primaria), Toporopa (Geografía), A2O (Matemáticas, juego de preguntas y respuestas que todavía está en fase piloto), Cyberkidz (matemáticas, geografía, leer y escribir, música y arte y ciencia), en JueduLand puedes encontrar infinidad de juegos educativos online para todas las áreas y niveles de Primaria, Arcademics, y un sinfín de juegos online e infinidad de apps de juegos educativos para dispositivos móviles (Por ejemplo, por citar alguna de mi especialidad: Física y Química: Arloon: Chemistry que mediante juegos me permite trabajar la formulación y nomenclatura de los compuestos inorgánicos).



Sí que he utilizado con resultados bastante buenos, juegos y aplicaciones educativos basados en preguntas o en interacción directa con los alumnos y que en muchos casos permiten que sean los propios alumnos los que creen sus propios juegos, reten a sus compañeros y participen en duelos, retos o competiciones entre ellos. Veamos algunos de estos juegos o aplicaciones:

Kahoot: permite un aprendizaje social. Los alumnos se encuentran en torno a una pantalla sobre la que se proyecta el juego. También se puede hacer online utilizando Skype o un Hangout de Google. Cuando se pone en marcha el juego, hay un único pin, generado aleatoriamente por el juego en ese momento y que lo identifica. Desde cualquier dispositivo con un navegador web (ordenador de sobremesa, portátil, móvil, tablet, etc.) los alumnos acceden al juego a través de la página http://kahoot.it e introducen el pin y un nick que los identifique. Una vez iniciado el juego, las preguntas, con hasta 4 posibles respuestas, se visualizan en la pantalla principal. Cada respuesta se caracteriza por un color y una figura geométrica. En sus pantallas los alumnos tienen 4 rectángulos con los colores y las formas de las respuestas y así tiene que hacer click sobre el rectángulo que sea la respuesta correcta. De esta manera el alumno tiene que estar mirando al profesor, que da entrada a cada pregunta; a la pantalla principal, donde aparecen las preguntas y posibles respuestas; y a su pantalla, donde tiene que pulsar sobre la respuesta correcta. De esta manera se facilita la interacción social y ese aprendizaje social que comentaba. En mi caso, entre pregunta y pregunta, como se puede lanzar la pregunta siguiente en el momento en que se desee (no así una vez lanzada en la que se dispone de un tiempo marcado), aprovecho para dialogar con los alumnos sobre el porqué de las respuestas correctas y de las falsas.
Por ejemplo, en mi caso, trabajo con Kahoot la formulación y nomenclatura de los compuestos inorgánicos, y además de jugar a los juegos que yo he realizado para ellos, jugamos también a los elaborados por ellos mismos (Para crear un kahoot hay que hacerlo desde esta otra página). Entre pregunta y pregunta, se va mostrando como va el juego en cuanto a puntuación y eso les motiva y anima a esforzarse en conseguir ir superándose. La música de las preguntas atrapa y la dinámica y fundamento del juego son muy sugerentes. Ahora bien, no hay que abusar del mismo, pues al final, cansa, pues en definitiva dicha dinámica es siempre la misma.







Si queréis probar a jugar a uno bien sencillo, os dejo con este kahoot sobre curiosidades generales de la Química que utilizo de tanto en tanto por ahí.


Cerebriti: Tras conocer Cerebriti, ahora nace Cerebriti.edu dedicado exclusivamente al mundo educativo (de prueba gratis hasta fin de curso actual). Con Cerebriti.edu, tanto profesores como alumnos pueden crear fácilmente y en poco tiempo, juegos (hay 10 tipos diferentes: tipo test, mapa mundo, busca las respuestas correctas, encuentra la pareja (texto), encuentra la pareja (imagen), carrusel de preguntas, palabras secretas, identifica la imagen, ránking, y lista en blanco). Una vez creado el juego, puedes recomendar dicho juego a uno o varios jugadores. De esta manera, los alumnos van jugando, creando juegos y retando y recomendando otros. Con todo ello van obteniendo una puntuación (en neuros) y con esta versión educativa de Cerebriti, el profesor puede conocer en todo momento como van sus alumnos progresando. 






Quest Hero: es un juego de preguntas y respuestas para alumnos de ESO (1º, 2º, 3º y 4º), y para las asignaturas de Física y Química, Geografía e Historia, Lengua y Literatura y Matemáticas. La plataforma web permite al profesor configurar su clase, dar de alta a sus alumnos, plantear torneos entre varios alumnos, crear sus propias preguntas para cualquiera de las cuatro áreas y cualquiera de los temas de contenidos de cada una de esas áreas. El alumno accede al juego a través de su dispositivo móvil (disponible para iOs y Android, próximamente en otras) y va a poder realizar: entrenamiento personal, retar a otro alumno que tenga de amigo o participar en los torneos a los que le invite el profesor. La dinámica del juego es fácil, se trata de un test de 20 preguntas que al acertarlas va sumando puntos. Puedes optar a diferentes ayudas, pero éstas tienen un coste. Se trabaja con recompensas que son monedas de oro y diamantes, que puedes canjear para obtener ayuda y que puedes ir ganando con los juegos, torneos y retos o comprar con dinero. Se trata pues de una herramienta un tanto limitada, en muchos aspectos (no da la posibilidad de que sea el alumno quien cree sus juegos, sólo de 4 áreas y sólo de ESO, ¿comprar con dinero beneficios?, etc.) y que todavía está en fase de pilotaje y que esperemos pueda arrancar con mejoras y novedades que la hagan más flexible y asequible a todos.




Podemos seguir hablando de más juegos con esta misma filosofía, por ejemplo:
Podemos hacer que bien nosotros, bien nuestros alumnos, creen apps o videojuegos con programas, aplicaciones y herramientas como estas:
Sin embargo, uno de las experiencias que mejor resultado me están dando es cuando propongo a los alumnos que sean ellos los que creen juegos de mesa con los que aprender de forma lúdica y divertida aspectos interesantes de la asignatura. Un ejemplo, es cuando aprendemos los nombres y símbolos de los elementos representativos de la tabla periódica. Aquí podéis ver algunos ejemplos. Algunos alumnos se dedican a modificar, "tunear", juegos de mesa ya existentes, y otras veces, a crear ellos sus propios juegos, con tableros, reglas, premios, etc. propuestos, creados e ideados por ellos mismos. (En este último sentido, existe una web que nos ayuda mucho a la hora de crear sus propios juegos, y es: wikiHow: Cómo hacer tu propio juego de mesa)



Recientemente, estoy dándole una oportunidad a otros juegos de mesa comerciales, no tan clásicos ni conocidos como estos, por recomendación de mi buen amigo Fernando Trujillo:



que me permiten trabajar aspectos tan importantes y necesarios hoy en día en nuestras aulas como: la competencia lingüística (hablar en público, la comprensión y la expresión oral), la creatividad, la imaginación, la observación, los reflejos, las emociones, etc. Puedes encontrar más información aquí. 

No quisiera terminar sin mencionar aquellos problemas, aquellas trabas que he ido encontrando en el camino en esta andadura por los caminos de la gamificación (sus beneficios y virtudes los podéis encontrar descritos en infinidad de bibliografía y webgrafía), y que quiero compartir aquí con vosotros:

  • Hay que prestar atención a que no se produzca un exceso de competitividad entre el alumnado, pues no debe ser en ningún caso la intencionalidad de aprender jugando, sino que ésta debe ser la de aprender jugando y disfrutando.
  • Atención con aquellos juegos carentes de aprendizaje: sin contenido; sin un objetivo claro; sin unas competencias, habilidades, destrezas a trabajar; sin aliciente o para nada motivador; etc. Huir de todos estos.
  • Abusar del juego, de un determinado juego o actividad, puede llevar a la adicción, y como tal, no hay adicción buena.
  • Cuidado con definir bien el juego para que no exista la posibilidad de hacer trampas por parte de los jugadores. Si es así, se perderá el interés por el mismo y perderá todo su valor.
  • Evitar que el juego se convierta en algo sistemático y repetitivo, que sean juegos que huyan de la linealidad, de la reiteración, de los mismos procesos una y otra vez. Todo ello lleva a la desmotivación y también en muchas ocasiones a que los jugadores "se vicien" en repetir los procesos, las acciones y memoricen los mismos, tengan ansiedad por finalizarlos rápidamente con la intención de ganar y todo ello les impida cuestionarse el porqué de las cosas, sin que se produzca aprendizaje alguno. 
  • Fomentar aquellos juegos que propicien la interacción social, incluso a ser posible de forma presencial y no tanto de forma virtual, ya que de esta forma favoreceremos la socialización e integración de nuestros alumnos.
  • El juego, por si mismo, debe ser gratuito, incluso las opcionalidades que pueda incluir en su interior o desarrollo. De lo contrario, cualquier implicación económica dinamitará el resultado eficaz del mismo.
  • Los juegos que utilicemos en el aula deben ser respetuosos con todo tipo de condición social, cultural, etc. Deben contemplar la integración de todos, la transversalidad, la educación inclusiva (juegos para todos), igualdad de género, deben huir de cualquier tipo de agresividad y violencia, de cualquier tipo de discriminación, etc.
  • Para finalizar, a modo de conclusión: Juega, disfruta y aprende, pero con moderación, no abuses ("Si juegas, no abuses").
Webgrafía + Bibliografía: 

Encontrarás más información aquí:



martes, 5 de enero de 2016

Libros de TIC, o no, y educación.

Libros, y no de texto, es lo que hoy me ocupa en este post.


En este último año, la cantidad de publicaciones que han surgido en el ámbito educativo, ha sido bastante abundante. Repasaré aquí, no todos, pero sí algunos de los más destacados, así como recuperaré otros más antiguos que por un motivo u otro para mi están de actualidad. Y lo haré, agrupando por temáticas dichos libros.

Necesidad de un nuevo sistema educativo, de una nueva educación.

En este apartado son varios los autores que se atreven a ofrecer nuevos planteamientos y propuestas para una nueva educación.

Antonio Rodríguez de las Heras en "Metáforas de la sociedad digital" (2015, Ediciones SM) mediante 10 metáforas, imagina como será el futuro de las TIC en la educación y lo hace concibiendo una educación con aulas sin muros, de paisajes abiertos, donde una tecnología imperceptible enriquece la pedagogía y las nuevas metodologías que la sociedad actual nos está pidiendo. José Antonio Marina en "Despertad al diplodocus" (2015, Ariel) insiste en un cambio necesario en la educación en España y propone una hoja de ruta de como conseguirlo en tan sólo 5 años
Este necesario nuevo paradigma educativo ya lo han documentado y explicado otros autores en sus textos: Richard Gerver en "Crear hoy la escuela del mañana" (2012, Ediciones SM), Fernando Trujillo Sáez en "Propuestas para una escuela en el siglo XXI (2012, Los libros de la Catarata), y Álvaro Marchesi y Elena Martín en "Calidad de la enseñanza en tiempos de crisis" (2014, Alianza Editorial). 
Y podremos estar más de acuerdo con uno u otro de los anteriormente citados, pero bien cierto es, que es necesario ese cambio y que pasa por todos nosotros, por los docentes.


Dirección.

Desde el plano de la dirección de centros escolares, también se puede y debe hacer mucho en pro de ese cambio educativo necesario. Así nos lo proponen Lourdes Bazarra y Olga Casanova en "Directivos de Escuelas Inteligentes" (2013, Ediciones SM), un nueva manera de entender y vivir la escuela, haciendo de ésta, lugares en los que no se deja de aprender, lugares que están creando el futuro, son las llamadas escuelas inteligentes. Sir Ken Robinson, junto con Lou Aronica, habla de como transformar la escuela, esa escuela que mata la creatividad pasa a convertirse en una escuela creativa, con un enfoque más personalizado y dando un peso específico a los recursos tecnológicos y personales, así como a una mayor participación e implicación del alumno en el día a día y en esa construcción del futuro.


Docentes.

En la misma línea que los anteriores, pero centrándonos más en lo que cualquier docente podemos y debemos hacer para contribuir en este cambio educativo, versan los libros de César Bona: "La nueva educación: los retos y desafíos de un maestro de hoy" (2015, Plaza y Janés), y José Antonio Marina y Carmen Pellicer: "La inteligencia que aprende" (2015, Santillana). También, desde una visión más teórica pero a la vez descriptiva de las diversas pedagogías y metodologías existentes para producir este cambio, son muy aconsejables los textos de: David Duran: "Aprenseñar" (2014, Narcea), Pilar Benejam: "¿Qué educación queremos?" (2015, Octaedro-Rosa Sensat) y Jaume Carbonell: "Pedagogías del siglo XXI" (2015, Octaedro).


Novela - Relatos.

También queda espacio para la novela, pero nada de ficción, novela basada en hechos reales. A un clásico como puede ser "El profesor" de Frank McCourt (2006, Maeva), se le une una tragicómica crónica del día a día de un instituto madrileño llena de optimismo y esperanza, hablamos de "¡Está ardiendo una papelera!" de Pilar Montero (2015, Península).


Alumnos: los protagonistas.

También los alumnos cobran protagonismo en libros como: "Creando innovadores" donde Tony Wagner (2014, Kolima) da las claves para conseguir alumnos innovadores, el futuro de la educación; Howard Gardner y Katie Davis en "La generación APP" (2014, Paidós), desvela los entresijos de como los jóvenes de hoy en día gestionan su identidad, su privacidad y su imaginación en el mundo digital; Marc Prensky en "El mundo necesita un nuevo currículo" (2015, Ediciones SM) nos habla de como dotar a los alumnos de habilidades que les permitan llegar a ser quien quieren ser, habilidades para pensar, crear, relacionarse y actuar, en un sin cesar de aprender a aprender; y Enrique Bono en "Aprobar o Aprender" (2015, Aljibe) realiza una propuesta par el estudio útil, aquel que da mayor importancia al aprendizaje de calidad, el verdadero aprendizaje significativo.


Educación Digital.

En esta era digital, mundo digital o como quiera que los expertos quieran llamar a estos tiempos donde la tecnología ocupa un lugar destacado en nuestras vidas, en la sociedad y en la educación, no podemos olvidar aquellas propuestas editorias que se dedican a analizar llo que está sucediendo, o los caminos por los que nos adentramos con las TIC en la educación. Así, a un clásico como el de Marc Prensky: "Enseñar a nativos digitales" (2011, Ediciones SM), me gustaría añadir "Teaching and Learning in Digital Worlds - Strategies and issues in higher education" de Gisbert & Bullen (2015, URV) donde se recogen 19 contribuciones de diversos autores sobre el panorama de la enseñanza-aprendizaje en un contexto o realidad digital en la educación superior y por otro lado, la "Guía práctica de la educación digital" (2015, Samsung) de Cristobal Suárez, Carmen Lloret y Santiago Mengual, que aunque ofrece una visión de la educación digital en un contexto Samsung, tiene muchas ideas extrapolables a otras realidades.


Creatividad.

La creatividad es un recurrente al que no puedo dejar de mimar y atender en mi aula, y por ello, libros como: "La reconquista de la creatividad" de Fernando Trías de Bes (2014, Conecta), "Ideas creativas para educar" de Enrique Sánchez Rivas (2014, Aljibe), "Motivación y creatividad en clase" de Kaye Thorne (2008, Graó), y "L'aprenentatge de la creativitat" de José Antonio Marina y Eva Marina (2013, Columna) no pueden faltar en mi mesita de noche.


Familias.

Las familias es otro tema que en la escuela, en la educación, no podemos descuidar. Y en este sentido, mi recomendación pasa por dos lecturas muy amenas e interesantes: "Familia y Escuela" de Óscar González (2014, Desclée) (libro muy directo y práctico, con datos, con problemas, con soluciones, con ejemplos muy concretos y experiencias del autor que sientan las bases para que padres y docentes nos entendamos), y "Educar millor" de Carles Capdevila (2015, Arcàdia), quien en su faceta de periodista, mantiene once conversaciones con otros tantos profesionales de la educación que permiten acompañar a familia y escuela en esa tarea conjunta del aprendizaje, de la educación con convicción y optimismo.


Una mirada (local) atrás.

No sólo tenemos que pensar en el presente y en el futuro, una mirada atrás también nos proporciona aprendizaje, y además, esta que aquí ofrezco lo es contextualizada al 100%. La educación en Xàtiva: "República, Guerra Civil i Educació, Xàtiva 1931-1939" (2015, Mateu) de Vicent Torregrosa Barberà; Alcoi: "Alcoi 1936-1953 - Socialización, Colectivización y Represión" de Salomé Moltó (2015, Queimada); y Barcelona: "Els mestres de la república" de Raimon Portell y Samoló Marqués (Ara, 2015).


Pedagogías y Metodologías emergentes.

  • ABP: "Aprendo porque quiero" de Juan José Vergara Ramírez (2015, Ediciones SM)
  • Aprendizaje Cooperativo: "Aprendre junts alumnes diferents" de Pere Pujolàs (2015, Eumo)
  • Gamificación: "Gamificación" de Imma Marín y Esther Hierro (2013, Urano)
  • Mindfulness: "Mindfulness para enseñar y aprender" de Deborah Schoeberlein (2014 Alfa Omega)
  • Coaching educativo: "Coaching educativo - Las emociones al servicio del aprendizaje" de Coral López y Carmen Valls (2013, Ediciones SM)
  • Flipped Classroom: "Dale la vuelta a tu clase" de Jonathan Bergmann y Aaron Sams (2014, Ediciones SM)

  • Aprendizaje móvil: "De los ordenadores a los dispositivos móviles" de Andrea Giráldez (coord.) (2015, Graó) y "Aprenentatge mòbil - Com incorporar els dispositius mòbils a l'aprenentatge?" de Mercè Gisbert (coord.), Miquel Àngel Prats y Nati Cabrera, (2015, Fundació Jaume Bofill)
  • Artefactos: "Artefactos Digitales" de Fernando Trujillo (coord.), Conecta13 (2014, Graó)


Algo de letras.

Y aunque soy profe de ciencias, tengo que reconocer que las letras siempre me han gustado y no pierdo oportunidad de redimirme con buenos textos, aquí van dos de ellos: 
  • "Piénsame el amor y te comeré el corazón" de varios (2013, Germanía)
  • "En_línia -  Llegir i escriure a la xarxa" de Daniel Cassany (2011, Graó)


Miscelánea.

Para terminar, seis libros sobre temas diversos.
"Adicción a las nuevas tecnologías - ¿La epidemia del s. XXI?" de Susana Jiménez y J.Mª Farré (2015, Siglantana), porqué no debemos perder de vista las posibles consecuencias de una adicción a las tecnologías por parte de nuestros alumnos. Nuestro compromiso docente también pasa por cuidar y educar este aspecto.
"La gestión del tiempo personal y colectivo" de Rosa López (2012, Graó). Cuando deseamos tener días de 48 horas, algo está pasando. Técnicas para gestionar el tiempo y combatir los vampiros del tiempo.
"UP - Guías para ver y analizar" de Samuel Viñolo y Jaume Duran, (2015, Nau Llibres). Si como a mi, te gusta trabajar el cine en el aula, UP y esta guía son una oportunidad genial para hacerlo.
"Profesor de secundaria - Claves para lograr la autoridad en el aula educando por competencias" de Andrés Carmona y Antonio Fonseca, (2015). Porqué no en todo se puede estar de acuerdo y de la diferencia y el espíritu crítico surgido de la lectura también se aprende. Para analizar.
"El arte de presentar" de Gonzalo Álvarez Marañón (2012, Gestión 2000). Un clásico que ayuda a planificar, estructurar, diseñar y exponer presentaciones. 
"Carbonilla el libro" de Alejandro Sarbach (2015). Libro del recientemente desaparecido, colega y amigo, Alejandro Sarbach, donde procede a realizar una reescritura de su blog "Carbonilla" con textos sobre aprendizajes, tecnología educativa y filosofía en secundaria.

sábado, 9 de mayo de 2015

Porque no es lo mismo la educación del futuro que el futuro de la educación


Recientemente me he estado planteando como será la educación en un futuro no muy lejano. Inevitablemente educación y tecnología van a ir de la mano en ese futuro cercano, negarlo es de necios. Ahora bien, igual que en estos tiempos uno quiere ser cauto con el uso, o mejor dicho, con el abuso de la tecnología, igualmente deberemos ser cautos con su uso en ese futuro que nos acecha. No comparto esa visión tan futurista donde todo en el aula es tecnología. Vale que la tecnología nos facilita y mejora el aprendizaje, pero hay cosas que es incapaz de darnos. Sigo creyendo en ese discreto encanto de lo analógico y en que la tecnología no atiende a sentimientos y emociones. Pero además estoy hablando de que con la tecnología también descuidamos muchas veces, otras no, las habilidades sociales (relaciones personales, socialización, etc), habilidades y estrategias que requieren de nosotros mismos sin una tecnología que haga de intermediaria y tareas donde la condición humana es condición inexcusable para su realización. 


No entraré en la estéril discusión de la desaparición o no de la figura del docente. El docente, sí o sí, está y seguirá estando presente en la educación, en los procesos de enseñanza-aprendizaje, otra cosa es si conseguirá en un futuro adquirir por fin ese rol de guía-acompañante, dejar de ser el protagonista en el aprendizaje y ceder ese papel a quien realmente debe asumirlo, que es el alumno. 

Me encanta la idea de tener un aula interconectada, capaz de salir sea de forma real o virtual de sus cuatro paredes y conectar con otros alumnos, con especialistas, con técnicos, con otros recursos y contenidos más allá de los presentes en los escenarios educativos de nuestros días. Un aula diáfana, grande, abierta, con diferentes espacios o rincones para trabajar, pensar, descansar y convivir. Y donde el aprendizaje no sólo se centre en esas cuatro paredes, sino que me permita desplazarme, cambiar de aula, irme a la calle, al parque, a la ciudad, a la montaña, etc. 

http://pixabay.com/en/robot-artificial-intelligence-woman-507811/

 Sueño con metodologías activas, participativas y emergentes, donde el alumno sea el protagonista, donde no existan los límites y barreras que hoy en día ponen las asignaturas, el currículum, etc. y con horarios más flexibles y adaptados a la realidad de los alumnos, nada de clases de 45 minutos. Las clases expositivas, magistrales, donde el docente es el único poseedor de la verdad y del conocimiento absoluto deberían tener sus días contados.

Y por supuesto, este futuro también supone que debería estar presente otro tipo de evaluación, más realista y consecuente con las metodologías utilizadas, con diferentes instrumentos de evaluación adecuados para cada momento y alumno, y donde se tenga en cuenta además de una heteroevaluacion, una coevaluación y una autoevaluación.  

Vale que la tiza y el lápiz (de grafito) puedan desaparecer por otros recursos más apropiados y eficaces, pero yo quiero seguir haciendo prácticas de química con productos químicos y materiales de laboratorio o salir al campo y escuchar a los pájaros cantar, oler las flores y tocar las cortezas de los árboles. Sin embargo, cuando las opciones analógicas o naturales pueden representar un peligro o un obstáculo para el aprendizaje, prefiero la tecnología y así, sueño con un escenario virtual en realidad aumentada de un parque de dinosaurios antes que soñar con un "parque jurásico" que se me antoja peligroso. Los dispositivos a utilizar tienen que ser los dispositivos del momento, los que los alumnos tengan y dispongan (BYOD). La evolución de la tecnología no corre, vuela, y por ello es necesario adaptarse a aquellos recursos tecnológicos que más juego den en el aprendizaje del alumno.  

Además de con estas reflexiones y esta referencia al último informe Horizon, os dejo con este video donde recojo cuatro modelos/visiones de la educación en un futuro y con la esperanza de que el futuro de la educación nos depare grandes logros y fantásTICas sorpresas. Y vosotros, ¿cómo veis la educación del futuro? ¿Y el futuro de la educación?    

domingo, 22 de marzo de 2015

Leyes de la Dinámica Docente

Primera ley de la dinámica docente o ley de la inercia
Todo docente persevera en su estado de reposo o costumbrismo uniforme, a no ser que sea motivado a cambiar su estado por fuerzas impresas sobre él.
Seguimos encontrando muchos docentes que siguen impartiendo sus clases de forma magistral, explicaciones y exposiciones interminables, basadas o fundamentadas en libros de texto, en los apuntes de la facultad o escuela y con una dinámica de clases basada en siempre lo mismo: subrayar tal y tal página y hacer los ejercicios 1, 2, 3, 4 y 5 de la página tal del libro.
Se recurre a lo fácil, a lo que se ha hecho toda la vida, a como se nos ha dado clase a nosotros, entrando en un dinamismo, aunque mejor dicho costumbrismo, que conduce en los tiempos que corren al ostracismo de nuestros alumnos. A que nuestros alumnos se aburran en clase, no tengan ganas de venir al centro, de asistir a nuestras clases, no quieran aprender. Los tiempos han cambiado, la sociedad, la ciencia, la tecnología, la manera de aprender y con ello la de enseñar, ha cambiado. No podemos seguir haciendo lo mismo que hace cincuenta, cien, años.
Una fuerza mayor como:

  • el notar que nuestros alumnos no están contentos en clase, que no vienen a gusto, que bostezan o que ponen cara de aburrirse soberanamente en nuestras clases,…
  • un elevado número de suspensos entre nuestros alumnos en nuestra asignatura,
  • quejas y toques de atención que nos llegan bien desde las familias, bien desde la dirección del centro o bien desde otros compañeros,
  • ese sentimiento de rabia porqué nuestros alumnos se lo pasan mejor y sacan mejores notas con otro docente que también los tiene y que aunque queramos justificarnos, no hay más que reconocer que con ese otro docente aprenden más y mejor que con nosotros,
  • ese sentimiento que puede aparecer en alguno de nosotros de no sentirnos a gusto con lo que estamos haciendo, sabedores de que podemos hacerlo mucho mejor, de que podemos investigar o experimentar otras formas posibles de hacer las cosas y que con ellas vamos a poder sentirnos mejor
  • una lectura que invite a la reflexión, un curso o una formación de calidad que invite al cambio, una charla o ponencia de algún pedagogo, investigador o conocedor de la realidad que se vive en el aula en nuestros días, una serie de informaciones que nos lleguen por diferentes canales y medios,
  • …
Se hace necesario que el docente deje de lado ese estado de reposo o de costumbrismo de hacer siempre lo mismo y sin buenos resultados. Por lo que se hace imprescindible la aparición de fuerzas que provoquen un cambio.

Segunda ley o ley del cambio
El cambio en el docente es proporcional a la fuerza impresa y ocurre mientras la fuerza que se imprime incida sobre la actitud del docente.
Y no vale cualquier fuerza, tiene que ser una fuerza capaz de producir un cambio duradero, permanente, que incida directamente sobre la actitud del docente. Atrás deben quedar las palabras bonitas, los discursos mesiánicos y los vendedores de humo.
Esa fuerza provocadora de un cambio necesario en la función docente, ha de ser capaz de provocar una motivación, una inquietud en el docente, esa motivación e inquietud que muchas veces exigimos a nuestros alumnos y pocas veces entendemos que somos nosotros quienes debemos provocarla, creando esa pasión por el aprendizaje. Pues bien, esa inquietud tiene múltiples facetas también y no se debe descuidar en ninguna de sus dimensiones.

Inquietud por:

  • superarse, hacerlo cada vez mejor
  • formarse, seguir aprendiendo
  • dar y compartir, ofrecerse como ayuda y pedirla cuando se necesite
  • saber aceptar el error, las limitaciones (no tenemos porqué saberlo todo sobre todo),
  • ser curioso, tener espíritu crítico, indagar e investigar,
  • autoevaluarse, reflexionar como hemos hecho las cosas, en que hemos acertado y en que hemos fallado
  • …
Sólo de esta manera se consigue crear una actitud diferente, una actitud docente capaz de hacer frente a los nuevos retos. Qué tenga presente metodologías y tecnologías emergentes sin abandonar aquellas metodologías y prácticas docentes que siempre le han funcionado. No debemos abandonar aquello que funciona, sólo abandonar aquello que no funciona o que se puede mejorar los resultados con nuevas prácticas o no tan nuevas pero que enriquecen y refuerzan el aprendizaje de nuestros alumnos.


Tercera  ley o principio de acción y reacción
Con toda acción docente, original y nueva, ocurre siempre una reacción agradecida del discente.
El principio de acción es muy claro y consecuente con los dos anteriores, sólo con una acción docente, original, nueva, apasionada, atrevida incluso, conseguiremos una reacción agradecida y emocionada del discente. Nuestros alumnos son de lo más agradecidos, sólo falta conectar con ellos, acercarles la realidad en la que vivimos con un lenguaje cercano y próximo a ellos, con enfoques novedosos y amenos.
Para que haya una reacción de este tipo necesitamos una buena acción. Y para dicha acción no nos vale con creernos los mensajes que lanzan otros en sus discursos, asistir a muchas formaciones, cursos, charlas y conferencias. Para llevar a cabo una acción hay que ponerse, hay que lanzarse, aunque eso sí, con conocimiento de causa, sabiendo lo que queremos, a donde nos lanzamos. Es triste comprobar que tras ilusionarse en una formación, en un encuentro de docentes, etc., esa ilusión se pierde, se abandona y no se lleva nada adelante por dejadez, por rutina, por miedo a lo desconocido, por temor al exceso de trabajo que ello pueda suponer, etc. Así que no hay que perder la ilusión y nada más experimentarla ponerse manos a la obra y salir adelante.
Luego, nos encontramos con que nos habrá podido salir mejor o peor, con quien habrá que se publicite, que cuente lo que ha hecho, para bien o para mal, y habrá quien no lo cuente y no por ello no será digno de estar entre los mejores, entre tantas y tan buenas prácticas docentes que hay por ahí y que no nos atrevemos a dar a conocer. Pero por encima de premios, reconocimientos, está todo el bien que hayamos podido hacer en el proceso de aprendizaje de nuestros alumnos y en el nuestro propio. Que sí, que los premios y reconocimientos están muy bien y que además sirven para ilusionar y contagiar a otra gente y hacerle ver que es posible, pero igual de válida es aquella experiencia que ha resultado ser un fracaso y que alguien o nosotros mismos la contamos, pues de ella se aprende y también de ella se contagia e ilusiona a la gente, al ver que no todo es oro lo que reluce. Pero volviendo a esta tercera ley y a lo que en ella se dice, toda acción no tendría sentido sin ellos, sin nuestros alumnos, los verdaderos protagonistas, los que reaccionan con su aprendizaje de cada una de las acciones que llevemos a cabo, y en definitiva es a quien nos debemos, a quien se debe nuestra profesión docente.