
Estamos de
suerte. Para bien (al menos así lo creo yo) o para mal, el cine sobre educación
está de moda. Además si te gusta el cine, como es también mi caso, mayor es el
gozo, pues tenemos esa sana costumbre de si encima la película va sobre nuestra
profesión, sobre nuestro ámbito de trabajo, ir a verla con más ganas.
Con la tribu 2.0
ya tuvimos la suerte de poder recrearnos con Katmandú, un espejo en el cielo.
Pero en estas dos últimas semanas...