El blog de juanfratic: Investigando en Educación, en TIC, en el aprendizaje, y otras cosas de la vida. Profesor de ESO preocupado en hacerlo mucho mejor y en ser feliz. Siempre en obras: compartiendo.

domingo, 2 de octubre de 2011

Tecnobesidad, ¿soy un tecnobeso?

En este blog ya he hablado muchas veces, y las que quedan, de la infoxicación. Y también alguna que otra vez de la tecnofilia. A la primera, los ingleses la llaman “information overload” y los franceses “infobésité”, que aquí en ocasiones nos hemos atrevido a traducir como “sobrecarga informativa” e “infobesidad”. Pues bien, cuando hablamos de intoxicación, estamos hablando del estado de saturación por exceso de información y la incapacidad de procesarla a la velocidad con la que nos llega, pero ello obliga a que este concepto esté también relacionado con el estar conectado a Internet a todas horas, o de querer estar a la última tecnológicamente hablando, de vivir pendiente del correo, del timeline de twitter, del número de visitas de tu blog, de los comentarios vertidos en el mismo, de las últimas versiones de sistemas operativos, navegadores, programas varios, del software y hardware en general. Y es entonces cuando aparece la segunda, tecnofília, afición o simpatía a la tecnología. Pero claro, esta afición puede llegar a convertirse en una adicción, una obsesión si esta atracción por la tecnología llega a crear dependencia. Así que de estas dos situaciones extremas de ambos conceptos surge esta dependencia obsesiva o adictiva (si se prefiere por ser un adjetivo menos agresivo) hacía las tecnologías de la información y la comunicación (sea cual sea su vertiente), que voy a llamar tecnobesidad. Y de esta forma podremos hablar de una persona tecnófila sin que por ello su grado de afición hacía la tecnología tenga que ser obsesivo, o una persona sobrexpuesta a demasiada información estará infoxicada frente a otra que sin necesidad de estar expuesta a información, vive de forma adictiva su afición a una determinada red social, al seguimiento de su blog personal, etc.

http://www.flickr.com/photos/30421460@N04/5194974716
Y todo esto viene a cuento, un primer domingo de octubre por el hecho de que esta mañana al hojear diversos periódicos encuentro diversos artículos que coincidían con esta temática. Por un lado me encuentro con unas declaraciones de Ashton Kutcher en las que afirma: “La tecnología acelera la felicidad. Y yo soy twittero de corazón”. Por supuesto, sin querer descontextualizar ni prejuzgar por venir de quien vienen tales palabras, a raíz de ellas quisiera decir que no debemos llegar al extremo de creer que la tecnología lo es todo en nuestra vida, en nuestras relaciones sociales, en nuestro trabajo, en nuestro quehacer diario, etc. Ahí fuera hay otras muchas cosas que también aceleran la felicidad de las personas, que nos hacen más humanos y más personas.

Por otro lado, en el artículo de opinión de El País de Elvira Lindo, ésta habla de situaciones que todos hemos vivido, bien como sufridor bien como actor de la misma, en la que muchas veces somos incapaces de desconectar del móvil y sus avisos varios (sms, llamadas, tweets, Whatsapp, avisos de Facebook, o de e-mails, etc.) cuando estamos con otras personas, bien charlando, disfrutando de su compañía, etc. Elvira Lindo termina el artículo con “Que lo comprendo todo, sí, ¡que yo también tengo iPhone!, pero que lo dejo metido en el bolso. Joé.”
¿Y tú, cómo lo llevas? ¿eres un tecnobes@?

Reacciones:

3 comentarios:

  1. Pensaría que la juventud es más propensa a sufrir de obesidad por efecto del sedentarismo que provoca el gusto/vicio/uso de las TIC´s, sin embargo creo que los adultos tienen a evitar la actividad física por estar inmersos en el mundo virtual elegido por decisión propia, el cual logra envolverlos y alejarlos de la actividad y termina haciéndolos obesos a consecuencia de la tecnología.

    ResponderEliminar
  2. Me gusta pensar que es la tecnología la que está a mi servicio y no al revés, aunque confieso que procuro tener casi siempre cerca una ventana a la red. Como dirían los clásicos lo ideal siempre está en el punto medio: vivir conectado es necesario pero hay que intentar que no sea una servidumbre. Como docentes creo que transmitir esa idea también es competencia digital y debe formar parte de nuestra programación, ahora que estamos en ello :)

    ResponderEliminar
  3. Gracias por tu certero comentario, victorflint. Sí, desgraciadamente lo de obeso no sólo es aplicable a la gran cantidad de información y tecnología que consumimos sino también a la condición física que en ocasiones adquirimos.

    Gracias Ana. Ese punto medio es lo ideal, o ya que estamos con términos nutritivos y enfermizos, lo ideal sería "mantener la línea".

    ResponderEliminar